jueves, 5 de marzo de 2015

Una vez más

Los frutos sensibles
de un sol tímido
virtuoso, íntegro de invierno
que abrigan mi tristeza,
que visten mi desaliento
penetrando orgullosos
por los cristales opacos
de mi risueño balcón,
invadiendo parte de él
entre gestos suaves
y alboradas de mi ánima
profunda y doliente
como llovizna tierna y candente
rociando mi cuerpo tranquilo y sumiso,
sorteando la lectura de ese libro
que hoy refresca mi mente
palabra por palabra,
frase por frase
como camino abierto y llano.
...
Pájaro que acompañas mis andares,
mis días y noches, mis luces y sombras,
senderos escarpados,
sombreados y de hierba espesa,
hoy cojo ese lienzo en blanco
y si tu te vas de mi lado
nada le dará color,
quedaría huérfana
de tus matices ocres,
¿como plasmar a ese astro
si tu eres quien se dibuja en mi brocha?
¿quién más que tu, a mi alma dará voz?
...
Vuelas sobre la inquietud de mi ser
cargado de música, color y tinta negra.
Yo plasmo la realidad
de este mundo de cáscara rota,
de la materialidad de una estrella
que se nos escapa,
que ya no nos abriga,
que nos abandona,
escurridiza y violenta,
de los seres humanos
contra los seres humanos,
de la violación de nuestros derechos
y de nuestro planeta,
de las guerras, las enfermedades,
la pobreza, la miseria, la corrupción.
...
Cántame tus danzas en la noche,
tus ilusiones púrpuras,
Yo maldeciré mis encuentros
con la dura existencia
de este devastador mundo
que los mortales poblamos.
No te dejaré marchar
y aquí sentada seguiré
junto a este libro
que me acompaña
en un intento de perderme
por otros universos
más certeros.
Continuaré enlazada
a esta tristeza y vacío que siento.
¿Me ayudaras a abrir mi alma
una vez más?





sábado, 21 de febrero de 2015

Oasis

Un mundo de mar
salado y transparente
son tus lágrimas de aguja
que se clavan como plomo
en mi pecho.
...
Llena de vida estás,
tu energía vital, delicada,
circula por todo mi espacio
como la sangre que recorre
todo tu cuerpo
y se descubre en el halo
que dejas al caminar
cubriéndolo todo en esencias.
...
Yo quiero permanecer ahí
en ese universo sagrado
hasta que me quede sin aliento
hasta que se achique mi alma
hasta que la oscuridad de tu luz
me alcance y me haga zozobrar.
...
De esa sonrisa apaciguadora
de ese dorado punzante
que me duele
y que dibuja en mi chaqueta gris
lunas viejas de papel mojado.
...
Eres el sol que anochece en mis ojos,
la noche que da luz y color a la nada,
las risas que adornan los hilos
que teje mi espalda.
Eres bosque arrogante,
riachuelo que no apaga mi sed,
hielo que da calor a mis pies
dormidos por el desaliento
de tus pestañas desafiantes,
de tus redondos y absorbentes ojos
que lucen mis sueños
de tus enredados y azulados cabellos.
Eres el fuego que arde y no quema
la llama más ciega en la que vivo.
...
Te vas con esa luna
que me destierra de tu horizonte,
que te tiene atrapada.
Luna vacía, opaca, de hielo
que hace tiempo perdió su magnitud,
esa luna de tinta negra,

en su falsedad de terciopelo
que dibujaste en el húmedo cristal
que te ciega, que te amarga,
que te pasea por un cielo muerto.
...
Me dejas aquí solo en soledad,
soledad que embriaga y acuchilla,
mis ojos se funden en el espejo
cuando te miro soñar despierta,
embrutecida, con sabor a melancolía.
Me dices adiós y yo te juro me muero
me muero al verte perdida,
azotada por el viento,
un viento que te atrapa, que te ahoga,
que te sumerge en un pozo profundo
de cintas de oro en tela negra,
de estelas de rocío
que te salpica en las sienes.
...
Si algún día vuelves, amor,
hazlo ligera y a un sol desértico,
con tu cuerpo, dunas de arena,
yo te daré de beber
del mismo cuenco que el mío
que dibujaron mis manos
y deleitan mi corazón,
agua pura de mis sentidos,
vino embriagador
de mis anocheceres.
...
Volverán nuestros besos
lunas certeras que iluminan
aliados cuerpos,
senderos impávidos,
serenos, voluptuosos.
Color añil que duerme junto a mi,
calentando tus delicados pies,
tu alma descalza.
...
En el umbral de mi habitación
solo veo el etéreo rojo
de tus labios encendidos
como candelabros de plata,
y estoy solo.



domingo, 15 de febrero de 2015

Adoración

La belleza y lucidez
de tu mirar
lo descompone todo,
como el oleaje del mar
barriéndome, salpicándome...
...
Conchas de arena en mis pies
humedades en mis cabellos,
rociada por tu perfume
de océanos tibios y salados
...
Atada a tu cintura estoy
meciéndonos a un vientecillo
fresco y suave.
Ternura a miel y a besos
y en mi espejo más íntimo
te descubro
como sombra tras de mí
de tonalidades tenues
dando holgura
a mi leve sonrisa.
...
Mi tez blanca como la espuma
se sonroja al descubrirte
tan cerca de mí.
Pétalos de rosa a mis labios,
fuente de arrollo a mi horizonte
desvelando hojas verde limón.
...
Mis ojos se dibujan mas penetrantes
contagiados por los tuyos,
tu rostro se confunde
con el mío azulado y verdoso.
...
Ya no se a quién de los dos
pertenece ese eclipse,
ni tampoco donde empiezas tú
y donde termino yo.



lunes, 2 de febrero de 2015

Pinceladas hogareñas

Al leve aire de un verano cualquiera, el cielo de un azul y una mirada intensa: tranquilo, limpio, genuino, delicado...
Un calor pesado, húmedo, agotador. Me ardían la cabeza y el alma en tinta transparente, debatiéndose entre ellas en una guerra sin fin.
Yo me mecía en una hamaca color crema, a mi ánimo y desánimo.
Una hoja verde cayó en mi hombro enojado, su brillante perfume era dulce a un firmamento mojado, quizás debido a unas minúsculas gotas de lluvia que humedecían el solado de ese terrado mezquino,pero el viento silencioso y suave se la llevó, con su simpático y revelador airecillo, y aterrizó en el ingente jardín de mis latosos, insufribles vecinos.
Observé las raídas cuerdas de un metal robiznado, de un viejo columpio que me miraba desafiante cantándome sus miserias.
......
Me iré de este lugar, con paso firme, que me huele a fantasmas borrachos, al sol seco de un verano sucio y de vértigo que quiero de una vez y por todas dejar atrás.
Vuelven las gaviotas y no hay mar, les daré pescado fresco, son bellezas íntegras de la extraordinaria naturaleza, las dejaré pasar a mi humilde hogar, que yo misma he creado: de sol y de lluvia, tonalidades frescas, silencios tostados de luz, cielos limpios, pausados, sin lágrimas, sonrisas plácidas y benevolentes.

-Serpentina ondulada -



miércoles, 14 de enero de 2015

Paseo

Bello ojazo azulado y cristalino, enorme como un cuerpo grande, de mirada limpia e incendio que me mira iluminando mi rostro de terciopelo y azafrán.
Después de una siesta tranquila te observo, luces cuatro patas, me silvas para que suba a tu lomo registrando antes mi mente, vacía de tu silencio, de tu agradable suavidad como plumas de colores, absorbidas por el espacio, tenues, que adornan mi espíritu, tu honradez.
Ojazo verdoso confundido entre el azulado anterior,en tu inquietud viva me confundo y por un instante dejo de ser quien soy, para ser una mudez absoluta, mi garganta ya no vocaliza,me mudo con tu enorme azul y verde, escapo hacia tu mirar, tu pupila incendiada no me quema porque cuando soplo se descubre de hielo, subo a tus espaldas de ojazo con lomo, me llevas, tirito de frío, me das luz y calor. Todo es mas grande allá arriba, en donde vuelan las aves, el camino abajo se descubre basto, indigno, pero yo quiero vivir esa indignidad, esa dureza. Adivinas mis pensamientos y me dejas allí, cerca de un pequeño lago, continuas observándome, esta vez resignado.
Yo permito que me observes y me lavo la cara en esa agua dulce, el sol comienza a salir e ilumina una de mis mejillas.
El verde azulado de tu ojazo se transparenta en el resurgir de una luz de mediodía
potente.
......
El camino es solo mío, como ya os dije al principio, de terciopelo y azafrán.


martes, 6 de enero de 2015

Poemas del amor y de la muerte 6

Amor, claros de sol rojizos
a un cielo azul y despejado,
exquisitos aromas,
tiernos ,amargos y dulces
a vainilla y café
en la hierba verde y recién mojada,
el mar salado y la espuma de sus olas
ondulantes y blancas,
que se precipitan a la orilla de una playa
íntima, solitaria,
sus grandiosas rocas, su musgo verde.
La fresca agua de un río
que acaricia mis manos y mis pies,
la flor salvaje y amorosamente bella.
Os siento en el respetuoso árbol,
trenzado en la tierra rojiza
que ayer ande.
La blanca nieve,
el cielo entre un verdoso y azul,
la lluvia, el barro
en donde se hunden mis pies,
las majestuosas montañas
que se me aparecen humanas,
y ese animal que hiere y que mata
para poder subsistir.
La muerte y la vida, la misma contradicción,
el cielo y el infierno,las dos fuentes
en las que vivimos inmersos,
el amor y el desamor, el desafío,
la guerra y la paz en el mundo,
la riqueza y la pobreza de los seres humanos.
Y ese camino que yo tracé
que huele a canela en rama,
a hierbabuena y a jazmín,
a espíritus sagrados y a la nada,
esos tiempos que se me escaparon
y no viví.
Huelo la esencia de lo que soy
y de lo que seré mañana.
Todo huele a limpio y fresco,
a fuego, cenizas,
todo sabe a dulce y a sal.
Las blancas luces de ese trayecto
que me han llevado hasta aquí
entre rojizos serpenteando
verdes y azules,color teja,plata.
Y de aquella niña que fui.
y que hoy vive en mí.
Sus luces, sombras y aromas
me la devuelven
con esa tierna y dulce tez blanca,
con sus bellos e inocentes rizos dorados.
Esa niña de ayer
vive hoy en mis sentidos,
en mis palabras, en mis actos,
en mi dicha y en mi voz,
en mi tristeza y desaliento.
Luces armoniosas
de un cielo rojizo y despejado,
aromas de caña de azúcar,
vainilla, té y café,
todo se me hace presente
con la dicha de esas luces serpenteantes,
con ese inmenso amor que siento
y que siempre a vivido muy dentro de mi.




jueves, 1 de enero de 2015

Te deseo ( Victor Hugo)

Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado,
y que de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya uno que por lo menos sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
Igualmente te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente
y que haciendo buen uso de esa tolerancia
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no
madures demasiado deprisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan ante nosotros.
Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa, y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean seres oprimidos
tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea,y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.
Te deseo además que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: "Esto es mío"
Solo para que quede claro
quién es el dueño de quién.
Te deseo también que ninguno
de tus afectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que siendo hombre,
tengas una buena mujer y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.